XI

Caminé hasta Lacroze para buscar un taxi, y al poco rato ya estaba recorriendo el camino a casa a bordo de una cómoda van. El conductor era un hombre de unos cincuenta años, que repartía su atención entre el manejo y la música de The Wall que reproducía su equipo de alta fidelidad.
No era la mejor música para mí en ese momento, pero me pareció injusto alterar ese rato de placer del conductor, por lo que no dije nada, y me resigné a recordar.
La visita a la casa de Ricky me había llevado a otro tiempo, y al salir de allí, algo de esa época se había adherido a mi ropa como un fuerte olor a cocina.
Tengo miedo del encuentro, con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida.
Volver.
—Un tango de mierda —solía decir con bronca un amigo mío.
Aún rebotaba en mis oídos el saludo final de Ricky:
—Que bueno que estés de vuelta.
No es bueno volver.
—No hay que volver —me recordé.
Y sin embargo, allí estaba, de vuelta, y con un enorme miedo de estar cometiendo un gran error.
El chofer detuvo la marcha y encendió una luz, habíamos llegado. Busqué algunos billetes en mi saco, tomé las llaves mi casa, pagué el viaje y salí del auto.
Entré al departamento en silencio, dejé los zapatos junto a la puerta y caminé por el pasillo en dirección a la habitación de mis hijos. los dos dormían en completa paz. Me quedé un rato largo mirándolos, y deseé que nunca les pasara nada, que estuvieran siempre a salvo de toda la mugre que había allá afuera.
Luego acomodé sus mantas, entorné la puerta, y fui hacia mi habitación, dejando encendida la luz del pasillo.
Me desnudé en la oscuridad mientras escuchaba la respiración suave de Lucía en la cama. Me metí entre las sábanas, y mantuve los ojos abiertos. Estaba cansado pero no tenía sueño. Tenía mucho en qué pensar.
—¿Cómo te fue? —murmuró Lucía entre sueños, al tiempo que giraba sobre la cama para abrazarme.
—Ahí fue —respondí— mañana te cuento. Descansá.—le susurré mientras acariciaba su cabeza.
Ella asintió sobre mi pecho
—Te quiero —dijo, y luego se quedó dormida.

3 comentarios:

  1. Ay, el pasado. Con lo que cuesta dejarlo atrás. No es justo que venga así a buscarlo a uno.

    Identificación total y subjetiva con Lucía. Ya me vale.

    Sk

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  2. Sk! que bueno verla por estos lares!
    Sí,cuesta mucho dejar el pasado atrás -cuánto me pregunto!-.

    Loon

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  3. Home, yo esto no me lo podía perder. Llego tarde porque soy una despistada y una olvidadiza.

    Sk

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